Traducir a E.E.Cummings: ¿Una Tarea Imposible? – por Ana Lema

Traducir a E. E. Cummings: ¿una tarea imposible?

Por Ana Lema

El sentido original de un texto se vuelve relativo ante la operación de traducción. Más allá de la habilidad y el conocimiento de quien traduce, existen pautas que regulan los idiomas y su funcionamiento, que operan acordes a la cultura en que se originó cada lengua, también la forma en que la misma evoluciona (más aún en la actual sociedad globalizada); el tema se complejiza si se toma en cuenta que la mixtura de lenguas da por resultado nuevos vocablos, amén de los modismos de los distintos grupos culturales y regionales.
Santiago Perednik, docente de letras, escritor y traductor argentino, refleja esta situación al estudiar la obra del poeta estadounidense E. E. Cummings en quien es especialista. “La cuestión más ardua de resolver al traducir los poemas de E. E. Cummings es el hecho de que en muchos de ellos la oración o la frase no existen más, al menos en sus formas usuales, y la palabra no es una unidad simple sino un conjunto compuesto -y muchas veces descompuesto- de unidades menores. Más que un signo, es un complejo de signos; más que una palabra, una palabra de palabras: una “palabra-conjunto” cuya unidad está armada con múltiples fragmentos, las “palabras-partes”, cada una de ellas reconocible como palabra autónoma, y a la vez como parte de un signo mayor”. 


Ejemplificando las imposibilidades

Old age sticks
up Keep
Off
Sings)&
la vejez levanta
carteles de Fuerza
De
Aquí) Y
   Youth yanks them
Down(old
Age
Cries No
la juventud los
derriba (la
vejez
grita Pro
Tres)&(pas)
youth laughs
(sing
old age
Piedad)y(Priva)
la juventud ríe
(da
la vejez
scolds Forbid
den Stop
Must
n´t Don´t
reprende Prohibi
do Alto
Abstener
se No
&)youth goes
rigth on
gr
owing old
y)la juventud
continúa
ob
ligadamente envejeciendo

(De Complete Poems, página 729). Perednik refleja “Si alguna fórmula puede resumir el supuesto conservadurismo de la vejez es quizá este “no trespassing”, cartel habitual en las propiedades en Estados Unidos , que ordena a las personas de afuera, a los extraños, desde un lugar y desde los derechos que sobre él poseen, seguir siendo afuera, no traspasar ciertos límites. En la tercera estrofa la palabra trespassing aparece descompuesta en tres, pas y sing. Trés & pas, el exceso y la falta leídos en francés, ilustran la naturaleza de la prohibición. Sing (cantar), tercer componente de trespassing ubicado dos versos más abajo, juega contraponiéndose con otras actitudes del lenguaje, como ordenar, el prohibir o el reprender, y a su vez se relaciona con laughs (ríe) y cries (llora). En cualquier traducción de No trespassing así dividido (tres+ pas+ sing), las posibilidades significativas del poema inglés, como si acataran la orden de algún cartel implícito, difícilmente “pasarán” a la versión castellana: o al traducir su complejidad se perderán las posibilidades de la palabra-conjunto, o al mantenerlas se perderán irremediablemente las posibilidades de las palabras-partes. La dificultad se repite en ese gr/owing/old (envejecer) de los tres versos finales: el owing central impone un sentido de obligatoriedad a la frase del que la palabra “envejecer” carece”.
También agrega: “El poema exhibe un aspecto ridículo del conflicto generacional: jóvenes y viejos están destinados a perder su condición tarde o temprano; no obstante actúan como si tal condición fuera eterna, como si fueran permanentes estados que son de tránsito, o como si fueran de su propiedad estados inapropiables: la juventud, la vejez (un dato que puede interesar es que autor escribe este poema en su empatía hacia la juventud cuando tiene 64 años descolocado del lugar clasificatorial que se supone debería estar adscrito por razones de pura naturaleza)”. (Páginas 10, 11 y 12 del Prólogo “Traducir Cummings”, libro: e.e. Cummings Poemas, Editorial Tres Haches, Buenos Aires, Argentina, 1995).

Una reflexión final sobre un laberinto sin retorno

“Los poemas de Cummings muestran dramáticamente lo que es la traducción, los límites de una tarea. Las versiones en castellano de sus poemas despliegan para los lectores algunos de los problemas que propone su poética. Uno de ellos resulta de colocar los poemas en situación de traducción: de operar sobre el inglés, especialmente sobre su sintaxis y morfología, para que aparente ser extraño a sí mismo. Con ello Cummings niega los límites de un mundo y pone en cuestión los límites de una Lengua, los supera, tareas ambas que no son idénticas pero sí inseparables, y al hacerlo para su Lengua lo hace para todas. De los modos de este operar poético y de la particularísima situación de traducción consecuente se puede dar noticias de otro idioma; lamentablemente es imposible reproducirlos sin volver la situación ridícula. Esto que se repite con otra numerosas cuestiones -es imposible traducir los dibujos que sobre la página forman palabras o los sonidos que engendran, sólo para comenzar la lista-, permite concluir que algo en la teoría de la traducción escapa a todo tratamiento, mientras ninguna práctica puede escaparle, sobre todo en la poesía: la operación de no-traducción. Los poemas de Cummings ayudan a poner en evidencia la gran paradoja de la traducción: sólo se puede traducir a condición de no traducir”, concluye Perednik.

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